Por Matt McMullen — Simplemente no hay nada que se le parezca. Las canciones. La pompa. El espíritu. Y, a medida que aumentan las expectativas y el tiempo se agota, los nervios. Estas son las características que hacen de la Copa Mundial de la FIFA™ un evento sin igual, y cuando el Estadio de Kansas City acogió su sexto y último partido el sábado 11 de junio, la multitud que llenó el estadio —en su mayoría vestida con el azul cielo de Argentina— convirtió la noche en un momento inolvidable.









